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Cómo preparar el cuestionario para la
convocatoria de docentes en el exterior
7ªEdición
Prólogo: Dicotomías
Cuatro definiciones nos ofrece el DRAE
(Diccionario de la Real Academia española) de la
palabra “dicotomía”. La primera generaliza y
define sin definir como analizaba críticamente
María Moliner: “división en dos partes,
dualidad, bipartición, partición”. La segunda
liga el término con la deontología médica y no
nos atañe. La tercera lo inscribe en la botánica
y no nos compete. La cuarta y última lo encuadra
en la filología y nos va a servir de marco de
referencia para escribir este prólogo:
“Método de clasificación que consiste en dividir
en dos un concepto sucesivamente”.
Los conceptos dicotómicos aparecen una y otra
vez en la epistemología de las Ciencias Sociales
fundamentándolas y fraguando su certeza o
falsedad (fiabilidad y validez), su fuerza
teórica o su aplicabilidad (teoría y práctica),
su permanencia o su fugacidad (paradigma
dominante y revoluciones científicas). Los cinco
conceptos que presento aquí pueden “hablarse”
desde dos o múltiples perspectivas. Representan,
en mi opinión, los cinco temas fundamentales que
subyacen en el libro: 1) las palabras; 2) la
estadística; 3) las ilusiones; 4) las
decepciones y 5) el tiempo.
1. Palabras
Este libro está construido de palabras. Al igual
que este prólogo que es parte del libro. Para
que las palabras transmitan un mensaje el texto
tiene que presentarse como un edificio y las
palabras devienen ladrillos del pensamiento. Las
palabras de Maestre albergan ideas,
investigaciones, experiencias, intuiciones,
trabajos, teorías, estadísticas... y construyen
para nosotros, lectores y lectoras, una casa que
nos cobija y nos alberga. El cemento de las
palabras son los silencios. Situar los silencios
entre las palabras viene a ser como emplazar los
vacíos entre los huecograbados. De esta manera,
lo que no vemos nos ayuda a ver y lo que no
habla nos explica el texto. La palabra no rompe
el silencio, sino que nace en el silencio. Se
forja en la respiración y susurra o grita,
acaricia o hiere, deja huella o pasa como el
viento.
2. Estadística
La estadística está construida con números. Sin
embargo, debemos reflexionar sobre la música
como la génesis de la estadística. El método
Maestre, ¿es un método musical o estadístico? La
primera dicotomía nos habla de palabras y
silencios. La segunda de cuentas y cuentos,
números y palabras, notas que se repiten
musicalmente en frecuencias y patrones. José
Manuel presta atención a la melodía que aparece
en los cuestionarios año tras año. Escucha la
música y la convierte en números, en cálculos de
probabilidad, en modelos con los que construye
su método. El pentagrama edifica las frecuencias
en la melodía. Y necesita los silencios. En el
texto la palabra nace del silencio. En el
cálculo el número se convierte en frecuencia.
3. Ilusiones
Al final, todo esto, palabras y silencios,
números y notas musicales, va de lo mismo,
conseguir una plaza de docente y/o de asesor en
el exterior. Una ilusión y un proyecto de vida,
de familia, de profesión, de cultura, de
lengua... Decía un psicólogo de cuyo nombre no
quiero acordarme, que ser feliz es saber amar y
trabajar. Añadamos un tercer término, tener
proyectos y compartirlos en el amor y el
trabajo, basar nuestras vidas en ilusiones
solidarias. Pues eso. La obra de Maestre es una
ilusión. El libro nace ilusionado y alimenta las
ilusiones de compañeros y compañeras. La otra
cara de la moneda en la palabra es el silencio.
En la moneda estadística la cruz aparece en la
música. En las ilusiones necesitamos la realidad
para completar el reverso del asunto. La
realidad tiene una ecuación bien fácil, un
álgebra sencilla: en un término de la ecuación
pondremos el estudio ayudados por el método
Maestre y en el otro las ilusiones se
convertirán en realidades.
4. Decepciones
Y la montaña rusa nos lleva hacia abajo. Y
sentimos el vértigo de la caída. Y gritamos. Y
se nos remueven las tripas. Y no sabemos qué
pensar, ni qué hacer, ni qué decidir, ni...
¿Merece la pena tanto esfuerzo para este
proyecto? ¿Y mi familia? ¿Y mis amistades? ¿Y
mis compañeras y compañeros del trabajo? ¿Qué
pinto yo en otro país? Además, ¿conseguiré al
final la plaza o me quedaré en el camino? Aquí
tengo que contar un secreto (me encanta contar
secretos y ser redundante en mi escritura):
detrás del método Maestre existe una persona, un
autor, que en muchas ocasiones ha puesto su
hombro y su escucha atenta para que muchos
compañeros y compañeras en la duda, en los
momentos de bajada, en la soledad del estudio,
sintiesen que el autor del libro los escucha y
les alienta. José Manuel responde a cada email,
a cada llamada, a cada duda para que las
decepciones se tornen ladrillos en la
construcción de nuestra resiliencia.
5. Tiempo
Como las olas en el mar, las arenas en el
desierto, la voz en los mantras, los dibujos en
los mandalas, los árboles en el bosque, la
respiración consciente y todo lo que se repite
monótonamente, el tiempo no existe. El presente
se reconstruye en nuestra memoria y se proyecta
en nuestro pensamiento. Si conseguimos detener
un instante la memoria (pasado) y el pensamiento
(futuro) nos quedamos contemplando árboles,
mandalas, mantras, arenas y olas. Contemplamos
nuestra respiración y llamamos a dicha
contemplación meditar. Yo prefiero llamarle
ternura y fuerza, solidaridad y aceptación, paz
interior.
Repasemos las dicotomías:
- Las palabras contienen el silencio.
- Los números se impregnan de la música.
- Las ilusiones se transforman en
realidades.
- Las decepciones nos ayudan a forjar
resiliencia.
- Cuando nos damos, demos, daremos cuenta
de que el tiempo no existe, viviremos la paz
interior y seremos capaces de luchar por la
paz en este universo que nos ha tocado
vivir.
Francisco Palazón Romero
En Mula, a 26 de octubre de 2025
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